Publicado originalmente en La Memoria es el Camino

La etapa de hoy le ha llevado de
Villaviciosa a
Ribadesella (pasando por
Colunga, La Isla y
La Vega). 40 kilómetros de un tirón, nada más y nada menos, con todo tipo de meteorología. Sol, lluvia, viento, frío… le “ha caído de todo” como dice él. Y el miedo de las carreteras… Me comentaba ayer Loli (genial acompañante por estas tierras. GRACIAS) las preciosas carreteras asturianas que, facilitan el camino, pero no son para peregrinos y como Nagore ha
narrado alguna vez, menos bajo la lluvia. Eso sí, va un poco más ligero de peso y no solo por una “pequeayuda” con la mochila. Pero no, no ha sido cosa de
Cantona.
Y ahí, para arreglarlo y darle una buena cena, hoy le acoge
Irene Pendás en Ribadesella: amable, inteligente, maravillosa y… facebookera

¿se puede pedir más? Gracias a la movilización mallorquina se ha hecho posible este momento (del que esperamos más foticos, eso sí):

Loli e Irene a la espera de Guillermo
Mañana Guillermo tiene una etapa más relajada hasta
Llanes, para quien le parezca más relajado andar 25 kilómetros, claro, aunque con los mimos de Irene llevará las pilas (y las baterías) cargadas. En líneas generales comenta que todo avanza bien.
Hoy, una que es muy de fijarse en cosas insignificantes, me ha dado por centrarme en su voz. Le ha cambiado, cosas mías quizás, y su tono es el de quien sabe que está haciendo lo que tiene que hacer. Le he sentido sereno y tranquilo. Cansado también, pero con la tonada de quien se recompensa en cada etapa por llegar al objetivo marcado sabiendo que lo que hace tiene valor. ¡Y tanto que tiene valor!
500 kilómetros en forma de historias que Guillermo narra a cada paso por la
geografía, todavía hoy, dentro de nuestras fronteras. Historias que tu y yo tenemos la suerte de recordar. Recuerdos que tu y yo somos capaces de revivir y recontar. Tú y yo, porque nuestros queridos “despistados”, como diría Nagore, no pueden. Informa
CEAFA que
son ya 3,5 millones de personas las afectadas por esta enfermedad, y se calcula que llegarán a 7 millones en veinte años. Por ello, este primer hito de 500 kilómetros en las piernas del peregrino ha de hacerte reflexionar de nuevo en este proyecto en el que estás implicado, en la
necesidad de crear una Política de Estado sobre Alzheimer. Lo persigue Guillermo de la mano de CEAFA… y los más de
1500 miembros del grupo de Facebook, los 239 acompañantes en Twitter en
@congnagore y más de 1400 en
@gnagore. ¿Y sabes qué? También lo persiguen todas las empresas que están facilitando cada paso del camino (
Sunstroom,
El Naturalista,
Ternua y, en breve,
PcGon que equipará tecnológicamente al caminante), todos los
colaboradores que apoyaron la cena de amigos para recaudar fondos, y todas las personas que en el anonimato, y con insomnio, mantienen viva la voz audiovisual, textual y social de La Memoria es el Camino. Pero ¿sabes algo más? Lo más importante es que lo persigues tu. Sí, sí, tu que lees estas líneas en lugar de mirar hacia otro lado. Queremos seguir hacer creciendo este proyecto. Queremos multiplicar a los cuatro vientos y en todos los formatos estos 7.050 kilómetros.
Si nosotros podemos recordar: recordémoslo.